Gustavo de ArísteguiGustavo de Arístegui

Ante la intención de Mariano Rajoy de no desvelar los nombres de quienes habrían de acompañarle en la candidatura al Congreso del partido hasta la víspera de su celebración, el portavoz de Exteriores del PP en la Cámara Baja llamó la atención sobre la conveniencia de “reventar el globo” para calmar las cosas, y vaticinó que la tranquilidad volvería al PP cuando “la gente sepa quién va, dónde y por qué se cuenta con determinadas personas”.
Arístegui fue uno de los llamados a capítulo por el propio Rajoy. En la séptima planta de la sede de Génova, el portavoz popular expuso directamente al líder del PP lo que había pregonado a los cuatro vientos: los apoyos a Rajoy en el cónclave iban a depender única y exclusivamente del equipo que configurara, de ahí la conveniencia de conocerlo con tiempo suficiente para que, aquellos que así lo considerasen oportuno, pudieran presentar un equipo alternativo. El abandono de las filas populares de José Antonio Ortega Lara y de María San Gil llevó a Arístegui a decir que Rajoy se estaba equivocando profundamente en parte de la gestión política que de él se esperaba.